Un Tempranillo de Ribera del Duero con la fruta como protagonista
Septiembre Roble es un vino tinto de la D.O. Ribera del Duero elaborado por Uvaguilera con 100% Tempranillo procedente de viñedos situados en La Aguilera, Burgos. Su breve crianza en barricas de roble francés y americano aporta redondez y estructura sin restar protagonismo al carácter frutal de la variedad.
Es un Ribera del Duero pensado para quienes buscan un tinto equilibrado, fresco y agradable de beber. Su combinación de fruta y madera permite disfrutarlo tanto en comidas cotidianas como en reuniones informales, sin la intensidad de otras expresiones con crianzas más prolongadas.
Tempranillo de los viñedos de La Aguilera
La uva procede de una selección de viñedos próximos a la bodega, en La Aguilera, una localidad burgalesa vinculada a la tradición vitivinícola de Ribera del Duero.
La elaboración comienza con la fermentación en depósitos de acero inoxidable durante aproximadamente 10 días. Posteriormente, el vino continúa macerando unos 12 días adicionales en los mismos depósitos. La fermentación maloláctica también se desarrolla en acero inoxidable.
Este trabajo busca conservar la expresión del Tempranillo antes de iniciar su breve paso por madera, manteniendo un perfil accesible y con buena presencia de fruta.
Una crianza que combina roble francés y americano
Una de las particularidades de Septiembre Roble es la utilización de 50% de roble francés y 50% de roble americano durante su crianza.
La combinación permite incorporar matices especiados y suavizar la estructura del vino sin ocultar su carácter varietal. El resultado es un tinto redondo, de taninos amables y buena frescura, que mantiene el equilibrio entre la fruta y la influencia de la barrica.
Frente a los Crianzas y Reservas de Ribera del Duero, esta referencia apuesta por un estilo más directo, donde la madera acompaña sin convertirse en el elemento dominante.
Cómo servir Septiembre Roble y con qué acompañarlo
Recomendamos servir Septiembre Roble entre 14 y 16 °C, una temperatura que favorece su frescura y permite apreciar el equilibrio entre fruta y crianza.
Su carácter versátil lo convierte en un buen acompañante de embutidos ibéricos, carnes a la parrilla, arroces con carne, tapas y quesos semicurados. También encaja con platos tradicionales castellanos y comidas informales donde se busca un tinto con estructura, pero fácil de disfrutar.
En Licorea lo consideramos una opción interesante para quienes quieren acercarse a los vinos de Ribera del Duero a través de una expresión menos marcada por la barrica. Su origen en La Aguilera, el Tempranillo seleccionado y la combinación de dos tipos de roble definen un vino equilibrado y especialmente versátil en la mesa.