Un Tempranillo de parcela única en el corazón de Ribera del Duero
Pago de Valtarreña 2022 es un vino tinto de la D.O. Ribera del Duero elaborado por Bodegas Carmelo Rodero con 100% Tinto Fino (Tempranillo), procedente de una única parcela de 10,70 hectáreas situada en Pedrosa de Duero, Burgos. Su producción está limitada a 26.250 botellas y cuenta con una crianza de 22 meses en barricas nuevas de roble francés.
Se trata de un vino de autor elaborado únicamente en cosechas excepcionales. Su principal particularidad es la procedencia de la uva, un viñedo concreto que permite expresar las características de su suelo, su altitud y sus cepas maduras. La añada 2022 combina concentración y estructura con una elegancia que define esta interpretación parcelaria del Tempranillo.
Una parcela de 10,70 hectáreas con viñas de más de 40 años
El viñedo de Valtarreña se encuentra a 805 metros de altitud, sobre suelos compuestos principalmente por arenas y arcillas. Sus cepas tienen una edad media de entre 40 y 45 años y están cultivadas en espaldera.
La singularidad de este vino reside en que toda la uva procede de la misma parcela. No se busca combinar diferentes zonas de Ribera del Duero, sino interpretar el carácter de un viñedo específico de Pedrosa de Duero, plantado con un clon familiar de Tempranillo seleccionado por la propia bodega.
Esta procedencia permite mantener una identidad reconocible entre cosechas, aunque cada añada presenta sus propios matices según las condiciones meteorológicas. La madurez de las cepas y la selección de la uva son dos factores fundamentales para conseguir la concentración necesaria para una crianza prolongada.
La añada 2022, una cosecha de calor y sequía
El ciclo vegetativo de 2022 estuvo marcado por temperaturas elevadas y precipitaciones muy escasas. La sequía prolongada provocó diferencias en el ritmo de maduración de las uvas, incluso entre parcelas próximas.
Estas circunstancias exigieron una planificación cuidadosa de la vendimia. La recolección se realizó de manera selectiva y escalonada, esperando el momento en que la uva alcanzara el equilibrio adecuado entre madurez y frescura.
A pesar de las condiciones exigentes, la cosecha presentó una excelente sanidad y una notable concentración. En Pago de Valtarreña 2022, estos factores se traducen en un vino estructurado, con cuerpo y una frescura que ayuda a equilibrar la intensidad de la añada.
Vendimia manual y vinificación por gravedad
Las uvas se recogen manualmente, con selección directamente en el viñedo. Este primer control permite trabajar únicamente con los racimos que reúnen las condiciones buscadas para esta expresión.
La vinificación se desarrolla mediante un sistema giratorio patentado que trabaja por gravedad. Este procedimiento reduce las manipulaciones mecánicas y evita el uso de bombeos agresivos durante el movimiento de la uva y el vino.
En una elaboración de parcela única, conservar la integridad de la materia prima tiene especial importancia. El objetivo es respetar las características del Tempranillo seleccionado y permitir que la posterior crianza acompañe su expresión sin ocultar su origen.
22 meses en barricas nuevas de roble francés
Después de la vinificación, el vino permanece 22 meses en barricas nuevas de roble francés de 225 litros. Se trata de una crianza prolongada que contribuye al desarrollo de su estructura, la integración de los taninos y la complejidad del conjunto.
El empleo de madera nueva exige una materia prima con suficiente concentración para mantener el equilibrio. En esta añada, la intensidad del Tempranillo se combina con una textura carnosa y aterciopelada, mientras la influencia de la barrica aporta profundidad sin eliminar la sensación de frescura.
El vino fue embotellado el 27 de septiembre de 2024 y presenta una graduación de 15% vol.. La dirección enológica de esta expresión corresponde a Beatriz Rodero.
Una edición limitada de 26.250 botellas
Una de las características que distinguen a esta referencia es su producción restringida. La añada 2022 cuenta con 26.250 botellas de 75 cl, elaboradas exclusivamente con uvas de la parcela de Valtarreña.
La bodega reserva este vino para cosechas en las que la calidad de la uva permite mantener el nivel exigido. Esta selección, unida a su procedencia parcelaria y a los 22 meses de crianza, lo convierte en una referencia especialmente interesante para aficionados a los vinos de producción limitada.
En Licorea consideramos que su principal atractivo está en la combinación de tres elementos muy concretos: un único viñedo de cepas maduras, una añada de notable concentración y una crianza prolongada en roble francés. Es una elección adecuada para quienes buscan un Ribera del Duero con origen claramente definido.
Cómo servir Pago de Valtarreña 2022 y con qué acompañarlo
Recomendamos servirlo entre 16 y 18 °C, en una copa amplia que permita apreciar su evolución. Por su estructura y juventud relativa dentro de un vino de esta categoría, puede beneficiarse de una aireación moderada antes de la degustación.
Su carácter lo convierte en un buen acompañante de carnes rojas, asados, guisos especiados y quesos curados, los maridajes recomendados por la propia bodega. También puede acompañar cordero asado, carnes de caza y platos de cocción lenta.
Para una comida especial, resulta particularmente adecuado con un lechazo asado al estilo castellano. La estructura del Tempranillo y sus taninos integrados permiten acompañar la intensidad de la carne, mientras su frescura contribuye a equilibrar el conjunto.