Rafael Cañizares, como enólogo, quiere dedicar "Quinta del 67" a toda la generación del "Babyboom", a su generación
Los viñedos de Garnacha tintorera para Quinta del 67, están situados alrededor de Alpera, certificados por la DO Almansa. Plantados entre 1970 y 1980 en vaso y sin riego, con unos rendimientos de 2 a 3 kg por vid. Los suelos son arenosos, pobres y se entremezclan con rocas de pura caliza.
La combinación del perfil del suelo y la altitud en un rango de entre 850 m-900 m sobre el nivel del mar, dan a esta región un terruño único.
Un clima severo, árido, y clima continental, con inviernos fríos que reciben nieve. Durante el verano, la temperatura fluctúa drásticamente entre el día y la noche debido a la altitud. La vendimia es a mano a inicios de octubre.
Elaboración del vino
El vino se somete a una fermentación maloláctica en barrica y se envejece en barricas nuevas de roble francés, durante 14 meses. El Quinta del 67 se embotella en la propia finca sin filtrar. La producción de la añada 2017, serán 25.000 botellas.
A todos los que saben lo que es jugar de niños en la calle. A los que vivieron las casas sin televisión, a los que supieron pasar la tarde con diez duros y también sin ellos. A los que nacieron el mismo año que el primer bikini llegó a nuestras playas.
Rafael Cañizares, como enólogo, quiere dedicar “Quinta del 67” a toda la generación del “Babyboom”, a su generación
Detalles del producto
Notas de Cata
Rojo intenso. Complejo en nariz con aromas a frutas negras maduras, especiados, y algunos aromas balsámicos. En boca con mucha estructura, tanino sedoso, y de nuevo mucha fruta, chocolate, regaliz. Final largo y persistente. Muy potente y con una larga vida por delante.
Premios
Wine Spectator: 91 Puntos
Conservación
Lejos de la luz directa en un lugar fresco y seco