La expresión blanca y más luminosa de la Monastrell
Noumon 2025 es un vino blanco de Alicante elaborado principalmente con Monastrell, una variedad habitualmente asociada a vinos tintos. Aquí se interpreta en blanco para mostrar una faceta menos conocida: fresca, delicada y precisa, con la tensión natural aportada por viñedos de altura del Alto Vinalopó.
Su coupage combina un 90% de Monastrell y un 10% de Merseguera. La primera aporta identidad mediterránea y estructura, mientras que la Merseguera acompaña el perfil fresco y gastronómico del conjunto. No busca reproducir el carácter de un blanco convencional, sino ampliar la forma de entender una uva profundamente vinculada al sureste español.
Monastrell vinificada como vino blanco
La singularidad de este vino comienza en su planteamiento. Aunque la Monastrell es una variedad tinta, su pulpa es clara. Para obtener un vino blanco es necesario separar el mosto de los hollejos con rapidez y evitar una extracción significativa de color.
En Noumon 2025, esta interpretación permite conservar la identidad de la variedad desde un registro distinto. La Monastrell aparece menos madura y corpulenta, con una expresión más contenida, vibrante y contemporánea. La frescura y la acidez ocupan el centro del vino, sin perder su origen mediterráneo.
La vendimia se realiza de forma temprana. Esta decisión permite preservar la acidez natural de la uva y evitar una maduración excesiva. En una zona cálida como Alicante, elegir correctamente el momento de recolección es especialmente importante para mantener equilibrio, tensión y precisión.
Viñas viejas de altura en Beneixama
La uva procede de una parcela seleccionada de viñas viejas situada en Beneixama, dentro del Alto Vinalopó. El viñedo se encuentra sobre suelos arcillosos y ofrece de forma natural una Monastrell con elevada acidez y buen equilibrio.
Estas condiciones permiten trabajar una expresión más fresca de la variedad. La altitud y las características de la parcela ayudan a conservar la vivacidad de la uva, un aspecto fundamental en un vino blanco elaborado en una región mediterránea.
La elección de una parcela concreta también aporta coherencia al producto. No se trata simplemente de vinificar Monastrell sin sus pieles, sino de seleccionar una materia prima capaz de sostener este estilo. La acidez natural, el equilibrio del viñedo y la vendimia temprana forman parte de una misma búsqueda: obtener un blanco limpio, fino y con identidad propia.
Finca Collado presenta así una nueva interpretación de una variedad que ha trabajado durante años, centrada en uno de sus perfiles menos habituales.
Mosto flor y prensado extremadamente suave
Tras la vendimia, las uvas se someten a un prensado extremadamente suave en prensa vertical. Solo se utiliza el mosto flor, la fracción que se obtiene con menor presión y que destaca por su pureza y finura.
Este método limita la extracción de compuestos procedentes de las pieles y las partes sólidas de la uva. En un vino blanco elaborado con una variedad tinta, el control del prensado resulta esencial para mantener el color, evitar sensaciones ásperas y conservar una expresión limpia.
Trabajar únicamente con mosto flor también refuerza el carácter delicado de Noumon. El objetivo no es obtener el máximo rendimiento de la uva, sino seleccionar la parte más fina del mosto para construir un vino preciso y equilibrado.
La fermentación se lleva a cabo a temperatura controlada. Este proceso permite preservar la expresión aromática, la identidad varietal y la tensión natural del vino. La temperatura se mantiene estable para favorecer una fermentación limpia y evitar la pérdida de los matices más frescos.
Un blanco mediterráneo pensado para la mesa
Noumon 2025 está concebido como un vino gastronómico. Su acidez y su perfil contenido permiten acompañar diferentes platos sin saturar el paladar. Puede servirse como aperitivo, aunque adquiere mayor sentido junto a comida, donde su frescura ayuda a equilibrar sabores salinos, grasos o ligeramente especiados.
Recomendamos servirlo fresco, pero no excesivamente frío. Una temperatura demasiado baja puede reducir su expresión y ocultar la textura de la Monastrell. Conviene abrir la botella unos minutos antes del servicio y utilizar una copa de vino blanco con suficiente amplitud.
Por su carácter, puede acompañar especialmente bien:
- Arroces mediterráneos de pescado, marisco o verduras.
- Pescados al horno, a la plancha o preparados con salsas ligeras.
- Salazones, conservas y aperitivos de perfil marino.
- Carnes blancas, aves y platos vegetales.
- Quesos suaves o de curación media.
También puede resultar interesante con cocina asiática de picante moderado. Su frescura ayuda a limpiar el paladar, mientras que su estructura permite que el vino no desaparezca frente a ingredientes aromáticos.
Una añada para conocer otra cara de Alicante
Este vino se dirige tanto a quienes buscan blancos de Alicante diferentes como a los aficionados a la Monastrell interesados en descubrirla fuera de su registro habitual. Su atractivo no reside únicamente en la rareza de vinificar una uva tinta en blanco, sino en la coherencia entre viñedo, vendimia y elaboración.
En Licorea consideramos que Noumon 2025 ofrece una perspectiva especialmente interesante sobre los vinos mediterráneos actuales. Mantiene el vínculo con el territorio, pero lo expresa mediante frescura, acidez y precisión, en lugar de apoyarse en madurez o potencia.
Es una botella adecuada para una comida especial, una cata de variedades mediterráneas o para comparar distintas interpretaciones de la Monastrell. Su producción parte de una parcela concreta, utiliza solo mosto flor y muestra una de las expresiones menos conocidas de esta variedad alicantina.