Una mistela de Moscatel de Alejandría con el carácter mediterráneo de Alicante
Moscatel de Rafa Cañizares es un vino dulce de la D.O.P. Alicante elaborado con 100% Moscatel de Alejandría, una variedad especialmente vinculada a la tradición vitivinícola mediterránea. Su elaboración busca conservar el dulzor natural de la uva y equilibrarlo con una acidez fresca, dando lugar a una mistela aromática y agradable para el aperitivo o la sobremesa.
Presentado en botella de 37,5 cl y con 15% vol., resulta especialmente práctico para disfrutar de pequeñas copas de vino dulce sin necesidad de abrir una botella de gran capacidad. Es una elección interesante para quienes aprecian los moscateles alicantinos y buscan una expresión donde la variedad sea la protagonista.
Moscatel de Alejandría de viñedos próximos al Mediterráneo
Las uvas proceden de viñedos seleccionados de Moscatel de Alejandría situados en zonas cercanas al mar Mediterráneo, dentro de la Denominación de Origen Protegida Alicante.
El clima cálido y la influencia de las brisas marinas favorecen una maduración que permite desarrollar la concentración aromática de la variedad sin perder el equilibrio de acidez. Los suelos arenosos y calizos también forman parte de las características de los viñedos seleccionados para esta elaboración.
La vendimia se realiza manualmente, escogiendo los racimos en su momento óptimo de madurez. Esta selección es importante para conseguir una mistela donde el dulzor proceda de la propia uva y conserve el carácter característico del moscatel.
Maceración en frío y encabezado para conservar el dulzor natural
La elaboración de Moscatel de Rafa Cañizares comienza con una breve maceración en frío de las uvas vendimiadas. Este contacto permite extraer y preservar los aromas primarios de la Moscatel de Alejandría, especialmente importantes en un vino dulce de estas características.
Posteriormente se realiza el encabezado mediante la adición de alcohol vínico, conservando los azúcares naturales presentes en el mosto. Este procedimiento es característico de las mistelas y permite obtener un vino dulce sin depender de una concentración posterior de azúcar.
El resultado mantiene el carácter de la uva y combina una textura sedosa con una acidez que ayuda a evitar una sensación excesivamente empalagosa. Es precisamente este equilibrio entre dulzor y frescura lo que define la personalidad de esta referencia alicantina.
Una botella de 37,5 cl para el aperitivo y la sobremesa
El formato de 37,5 cl resulta especialmente adecuado para un vino dulce que suele servirse en cantidades más pequeñas que un blanco seco. Utilizando medidas de 50 ml, la botella permite disfrutar de aproximadamente siete copas de degustación.
Esta capacidad facilita abrirlo para acompañar un postre, compartir una sobremesa entre dos personas o disfrutar ocasionalmente de una copa de moscatel.
Cómo servir el Moscatel de Rafa Cañizares
Recomendamos servirlo fresco, aproximadamente entre 8 y 10 °C, en una copa pequeña de vino blanco. Esta temperatura ayuda a mantener el equilibrio entre dulzor y acidez, permitiendo apreciar el carácter aromático de la variedad.
Puede acompañar repostería tradicional, turrones, dulces de almendra, fruta fresca y quesos suaves. También resulta interesante con determinados quesos azules, cuyo punto salado contrasta con el dulzor del moscatel.
En Licorea recomendamos Moscatel de Rafa Cañizares especialmente para quienes buscan una mistela alicantina de elaboración tradicional, con origen definido y una presentación cómoda para pequeñas degustaciones. Su combinación de Moscatel de Alejandría, vendimia manual y encabezado permite disfrutar de una expresión muy representativa de los vinos dulces mediterráneos.