Después de que el Sr. Jack abrió su destilería, hizo la siguiente cosa lógica. Abrió un bar. Hace 125 años, el ahora famoso Red Dog Saloon se convirtió en un lugar donde la gente podía reunirse para disfrutar de un buen whisky. La prohibición vio que las puertas se cerraban, pero la leyenda de The Red Dog Saloon sigue viva.