El cava AGUSTI TORELLO MATA es el resultado de un compromiso personal. La dedicación de una familia y un equipo de personas que hace posible, año tras año, cosecha tras cosecha, el milagro de elaborar unos cavas con personalidad única y reconocimiento internacional.Nuestros cavas nacen de las mejores viñas del Penedés, son respetuosos con su tierra y con las variedades autóctonas, con el suelo y el clima, con el proceso y la tradición.Son cavas que evolucionan con el sentimiento de la perfección. Cavas que transmiten lo que llevan dentro. Son cavas con alma.
Las cavas están situadas en el corazón del Penedés: en Sant Sadurní d’Anoia, capital del Cava. Las estructuras geológicas de la zona y la influencia del mar Mediterráneo, determinan los límites geográficos y microclimáticos de las diferentes subzonas que, en su conjunto, forman el Penedés. La configuración de cadenas montañosas: Litoral, Prelitoral, “clot” de Bonastre y macizo de Montserrat, y las depresiones estructurales, fosas del Penedès, Canyelles y el Foix, proporcionan una gran diversidad de suelos con importantes diferencias litológicas y de composición que, junto a las peculiaridades microclimáticas de cada entorno, constituyen tres subzonas vitícolas perfectamente diferenciadas.
Esta excepcional diversidad da mucho de sí a la viticultura, enormes posibilidades diversificadoras, y proporciona a la práctica enológica la capacidad de crear productos de gran singularidad. Por eso no resulta en absoluto exagerado hablar de subcomarcas o de subzonas poco extensas que, en su conjunto, conforman la peculiar identidad del Penedès. Estudiamos y seleccionamos los mejores terrenos de cada parcela para obtener la máxima expresión, calidad y personalidad de las diferentes variedades autóctonas.
1979 en la bodega de Can Rossell nace KIPTA. Después de 32 años de experiencia AGUSTÍ TORELLÓ MATA decide realizar su ilusión. KRIPTA procede de los mejores viñedos viejos del Penedés, un copaje excepcional de las mejores parcelas de Macabeo, Xarel·lo y Parellada.
Una larga crianza con tapón de corcho de 5 años como mínimo, consiguen un bouquet único que lo consolida como uno de los grandes vinos del mundo.
Procedente de tres únicos viñedos, segunda fermentación en botella en tapón de corcho natural y posterior crianza sobre sus lías durante 9 años.
La botella, -reminiscencias de ánfora romana-, y la etiqueta -obra del artista Rafael Bartolozzi- son el toque de elegancia final de este gran cava.