Un whisky de Liébana destilado lentamente en alquitara
Curavacas 3 Años es un whisky español elaborado en Liébana, Cantabria, por Sierra del Oso. Su personalidad nace de una elaboración poco habitual dentro de la categoría: centeno y cebada de Castilla y León, agua natural de los Picos de Europa y una destilación de ocho a nueve horas en alquitara, seguida de tres años de maduración en barricas de roble.
Cuando apareció en el mercado fue presentado como el primer whisky elaborado en Cantabria. Más allá de esta singularidad geográfica, lo interesante está en cómo adapta técnicas propias de una pequeña destilería especializada en aguardientes a la elaboración de un whisky de cereal.
Centeno, cebada y agua de los Picos de Europa
La materia prima utilizada para esta expresión combina centeno y cebada procedentes de Castilla y León. Para la elaboración también se emplea agua natural de los Picos de Europa, reforzando el vínculo del whisky con el entorno de Liébana.
El cereal sustituye aquí a los hollejos de uva utilizados habitualmente por la destilería para elaborar orujo. Es un cambio fundamental, ya que permite aplicar la experiencia de destilación en alquitara a un aguardiente de cereal destinado posteriormente a convertirse en whisky.
Entre ocho y nueve horas de destilación
Uno de los elementos más particulares de Curavacas 3 Años es su destilación. El proceso se prolonga durante ocho o nueve horas en alquitara, un sistema tradicional que exige una elaboración pausada.
De esta destilación se obtiene inicialmente un aguardiente de cereal incoloro, con aproximadamente 65% vol. antes de entrar en madera. Es durante los años posteriores cuando la crianza transforma tanto su aspecto como su carácter.
Este método diferencia claramente a Curavacas de whiskies producidos mediante instalaciones industriales de gran capacidad. La alquitara y los tiempos prolongados de cada destilación forman parte de la identidad específica de esta botella.
Tres años de crianza en barricas de roble envinadas
Antes de comenzar la producción del whisky, se prepararon distintas barricas para su futura maduración. Algunas fueron envinadas con Divino (es un licor que combina vino tinto, orujo, tostadillo y caramelo), una elaboración de la propia destilería, mientras que también se incorporaron barricas previamente envinadas con vinos de Jerez.
La destilación destinada a esta primera expresión comenzó en 2017. Una vez obtenido el aguardiente de cereal, pasó a las barricas de roble, donde permaneció durante tres años antes de su embotellado.
La madera aporta la evolución necesaria para transformar aquel destilado originalmente transparente. En el whisky terminado aparecen matices vinculados al roble y a la fruta seca, junto con recuerdos de vainilla. El conjunto mantiene un perfil ligero y un final prolongado, características especialmente interesantes teniendo en cuenta su edad.
Un whisky español con una procedencia muy concreta
El nombre Curavacas procede de una de las cumbres más conocidas de la Cordillera Cantábrica, situada entre los territorios de Cantabria y Castilla y León. La elección encaja especialmente bien con una elaboración que también conecta ambos lugares: los cereales proceden de Castilla y León, mientras que la destilación, el agua y la crianza están vinculadas a Liébana.
Esta combinación convierte a Curavacas 3 Años en una referencia interesante para quien quiere explorar el creciente panorama del whisky español. No pretende apoyarse únicamente en su procedencia nacional, sino en elementos concretos de elaboración que permiten diferenciarlo: cereal seleccionado, agua de montaña, destilación prolongada en alquitara y crianza en barricas previamente envinadas.
Cómo disfrutar Curavacas 3 Años
Recomendamos probarlo inicialmente solo y a temperatura ambiente. De esta forma se aprecia mejor el carácter del cereal, la influencia de la madera y su perfil ligero. Una copa ligeramente cerrada en la parte superior ayuda a concentrar los aromas.
También puede servirse ligeramente fresco o con un hielo grande si se prefiere reducir la sensación alcohólica y obtener una dilución lenta. Para una primera degustación conviene evitar combinados muy intensos, ya que pueden ocultar precisamente las particularidades derivadas de la alquitara y de sus tres años de crianza.
En Licorea consideramos Curavacas 3 Años especialmente interesante para aficionados que buscan whiskies españoles alejados de las producciones más convencionales. Su elaboración en Liébana, la destilación de ocho a nueve horas y el empleo de barricas envinadas proporcionan argumentos concretos para acercarse a una de las primeras expresiones de whisky surgidas en Cantabria.