Cuando Jean Martell fundó Maison Martell, ya tenía puesto el ojo en Borderies, la más pequeña y rara de las regiones de producción de coñac. Las uvas que crecen en los suelos de sílice y arcilla de Borderies aportan a sus eaux-de-vie unos distintivos aromas florales y una suavidad excepcional. Es este terroir único el que confiere a los mejores coñacs de Martell su característica elegancia y sutileza
El pedido llegó muy rápido, en 2 días y el paquete muy bien embalado, las botellas muy bien protegidas y la grappa Cellini 3 años estupenda; todo perf...