Fondillón Rafa Cañizares Solera 1982
El Fondillón Rafa Cañizares Solera 1982 es un vino histórico, elaborado en Salinas, Alicante, siguiendo los métodos tradicionales que han dado prestigio al fondillón a lo largo de los siglos. Se trata de una edición muy limitada, correspondiente a la saca de 2025, con una producción total de tan solo 300 botellas.
Este fondillón nace de una solera iniciada en el año 1982, mantenida viva durante décadas mediante un sistema de criaderas cuidadosamente gestionado. No es un vino recreado ni reinterpretado. Es el resultado directo del paso del tiempo, del equilibrio entre paciencia, oficio y una crianza oxidativa prolongada.
Un vino ligado a la historia de Alicante
El fondillón forma parte del patrimonio vinícola de Alicante. Es un vino seco, de larga crianza, elaborado sin encabezado y con una evolución natural basada únicamente en la concentración del vino y en la acción del oxígeno a lo largo de los años.
Rafa Cañizares recupera este estilo desde una visión respetuosa y honesta. No busca modernizar el fondillón ni adaptarlo a modas actuales. Su objetivo es mantener la identidad original, aquella que convirtió este vino en una referencia histórica dentro de los vinos españoles de larga crianza.
Solera iniciada en 1982
La base de este vino es una solera iniciada en 1982. Desde entonces, el vino ha envejecido de forma continua mediante el sistema tradicional de solera y criaderas. Este método permite mantener una línea sensorial constante, integrando vinos de distintas edades dentro de una misma estructura.
Cada saca es limitada y muy controlada. La realizada en 2025 respeta el equilibrio de la solera, extrayendo solo una pequeña parte del vino para su embotellado. Este proceso garantiza la continuidad del sistema y la coherencia del perfil año tras año.
Crianza oxidativa en toneles de castaño
La crianza se desarrolla íntegramente de forma oxidativa, en toneles de castaño con una capacidad de 1.500 litros. Esta madera, tradicionalmente utilizada en la zona, aporta una microoxigenación suave y constante, distinta a la del roble.
El castaño respeta el carácter del vino y favorece una evolución lenta, marcada por la concentración, la estabilidad y la complejidad aromática. Durante décadas, el vino se transforma sin prisas, afinando su estructura y desarrollando su identidad.
Producción muy limitada
La producción total de esta saca se limita a 300 botellas. Este número refleja el carácter artesanal del proyecto y el respeto absoluto por el equilibrio de la solera. No se fuerza el sistema ni se incrementan volúmenes.
Cada botella representa una parte mínima de un vino que ha necesitado más de cuarenta años para alcanzar su punto actual. Esa limitación convierte al Fondillón Rafa Cañizares Solera 1982 en una pieza singular dentro del panorama vinícola español.
Un vino para el tiempo y la calma
Este fondillón está pensado para disfrutarse despacio, en pequeñas cantidades y en momentos concretos. Es un vino de reflexión, ideal para cerrar una comida o para acompañar conversaciones tranquilas.
No es un vino de consumo habitual. Es una experiencia ligada al tiempo, a la historia y al respeto por una forma de elaborar que hoy resulta excepcional.
Una referencia única en Licorea
En Licorea consideramos que el Fondillón Rafa Cañizares Solera 1982 ocupa un lugar muy especial dentro de nuestra selección. Es una de las pocas referencias que permite acceder a un fondillón auténtico, con solera real y producción limitada.
Creemos que puede aportar algo verdaderamente singular a quienes buscan vinos con historia, identidad y una conexión directa con la tradición vinícola de Alicante.